¿Hay algo que enganche más a los peques que subir a un castillo de verdad? Entre torres, murallas y pasadizos, la historia se cuenta sola sin necesidad de libros de texto.
Si estáis buscando castillos con niños por la Comunitat Valenciana, hoy os llevamos de norte a sur por siete fortalezas con muchísima historia detrás: un castillo que fue residencia papal frente al Mediterráneo, otro construido sobre un volcán extinguido, y varios castillos de interior con vistas que quitan el hipo.
Casi todos comparten un mismo hilo conductor: fueron construidos o reforzados por los árabes, después ocupados por órdenes militares como el Temple, y finalmente reconvertidos por la Corona de Aragón, así que en una sola visita los peques pueden ver capas enteras de la historia medieval superpuestas en las mismas piedras.
Peñíscola, el Castillo del Papa Luna en familia

Empezamos en la Costa Azahar, en uno de los skylines más reconocibles de toda España.
Levantado por los caballeros templarios en el siglo XIII sobre un peñón que se adentra en el mar, el Castillo de Peñíscola fue durante años residencia del papa Benedicto XIII, más conocido como el Papa Luna, de ahí que también se le llame Castillo del Papa Luna.
Los peques disfrutan sobre todo recorriendo sus murallas y la Torre del Homenaje, con vistas al mar y al casco histórico de Peñíscola, y muchas familias aprovechan las tiendas de la entrada para hacerse con un casco o una capa de templario antes de empezar la visita.
El castillo abre todos los días del año: en temporada alta (del Domingo de Ramos al 15 de octubre) el horario es de 09:30 a 21:30 h, y en temporada baja de 10:30 a 17:30 h; permanece cerrado solo el 1 y 6 de enero, el 9 de septiembre, el 9 de octubre y el 25 de diciembre. La entrada general cuesta 5 euros, la reducida (de 9 a 16 años, pensionistas, desempleados, estudiantes y docentes) 3,50 euros, y es gratuita para los más peques.
Para hacer noche, en el propio Peñíscola tenéis varias opciones familiares: el Gran Hotel Peñíscola frente a la playa, el ZT Hotel & Spa Peñíscola Plaza Suites, los Apartamentos Tamarindos Peñíscola con sus tres piscinas y zona ajardinada, o los aparthoteles Acualandia y Acuazul, con animación infantil y acceso a su propio parque acuático en verano.
El Castell de Xivert, una fortaleza templaria para explorar con niños

Muy cerca, tierra adentro entre Alcalá de Xivert y Alcossebre, otra fortaleza templaria domina la Serra d'Irta.
El Castell de Xivert se puede visitar cualquier día del año de forma libre y gratuita, subiendo a pie desde el aparcamiento situado al pie de la montaña (un paseo de unos 20-30 minutos, cómodo para niños a partir de 5-6 años).
Eso sí, si preferís que os lo cuenten con más detalle, el Ayuntamiento organiza visitas guiadas gratuitas los miércoles y viernes por la mañana, pero solo entre mediados de junio y mediados de septiembre, así que conviene consultar antes con la Oficina de Turismo de Alcalà-Alcossebre si seguirán activas en las fechas de vuestra visita.
Al estar dentro del Parque Natural de la Serra d'Irta, es fácil combinar la subida al castillo con una ruta de senderismo suave por el parque, avistando algún halcón o buitre si tenéis suerte, algo que suele gustar mucho a los peques más aventureros.
El Castillo de Buñol, gratis y accesible para ir con niños

Ya en la provincia de Valencia, Buñol es un pueblo que muchas familias conocen solo por la Tomatina, pero que esconde una de las fortalezas medievales mejor conservadas de la Comunitat Valenciana, además de un entorno natural con el río Buñol y su desfiladero.
El Castillo de Buñol, de origen musulmán entre los siglos XI y XII, se puede visitar libremente y de forma gratuita cualquier día del año, ya que buena parte de su recinto está integrado en el propio pueblo. Para los peques resulta un plan estupendo y sin coste porque no hay que ajustarse a ningún horario de taquilla.
Si queréis profundizar más, entre septiembre y octubre suelen organizarse visitas guiadas temáticas los domingos, con un precio aproximado de 6 a 8 euros y entrada gratuita para los menores de 10 años; conviene confirmar fechas concretas con el Ayuntamiento antes de la visita.
El Castillo de Cofrentes, construido sobre un volcán, con niños

Seguimos hacia el interior, al Valle de Ayora-Cofrentes, donde el paisaje vuelve a sorprender: el castillo se asienta sobre el Cerro de Agras, un antiguo volcán ya extinguido, justo en el punto donde confluyen los ríos Júcar y Cabriel.
De origen islámico (siglo XI-XII), el Castillo de Cofrentes se visita siempre con visita guiada, que sale a diario desde la Tourist Info situada a sus pies; conviene reservar antes llamando al 96 189 43 16, ya que suele haber turnos de mañana y, según temporada, también de tarde.
El precio ronda los 3 euros y la entrada incluye el pequeño museo del castillo, donde se conserva un reloj mecánico de forja del siglo XVIII, uno de los pocos de su tipo que quedan en el mundo junto con los de la Torre de Londres y la Torre del Reloj de Berna, un dato curioso que suele fascinar a los peques más aficionados a la historia. Desde lo alto de la Torre del Homenaje, las vistas sobre el valle y los dos ríos son de las mejores de todo el interior valenciano.
El Castillo de Ayora, historia y vistas para disfrutar en familia

Muy cerca de Cofrentes, Ayora guarda otra fortaleza que ha recuperado buena parte de su esplendor en los últimos años. El propio pueblo merece un paseo antes o después de la visita: su casco histórico conserva calles estrechas, la iglesia de la Asunción y varias casas señoriales, así que la excursión da para bastante más que la simple foto del castillo.
El Castillo de Ayora tiene origen árabe y fue reconstruido en el siglo XIII, con su Torre del Homenaje como elemento más reconocible y unas vistas circulares sobre todo el valle que impresionan hasta a los más pequeños.
Actualmente se visita sobre todo mediante visita guiada los sábados (con horario que conviene confirmar según la temporada) organizada desde la propia Oficina de Turismo de Ayora, con un precio simbólico de 1 euro para adultos y 0,50 euros para niños hasta 12 años.
Para quienes quieran quedarse a dormir y aprovechar para conocer también Cofrentes, en la cercana Navarrés tenéis Playamonte Rural, una opción de turismo rural bastante centrada para moveros por toda la comarca.
El Castillo de Cullera, entre el río y el mar, con niños

Bajamos ya hacia la costa valenciana, a Cullera, donde un castillo de origen árabe (siglo IX) corona la montaña que vigila la desembocadura del río Júcar.
El Castillo de Cullera es de visita libre y se puede recorrer todo el año, de martes a domingo, con un horario aproximado de 10:00 a 17:00 h en temporada baja y hasta las 20:00 h en temporada alta; la entrada general cuesta 3 euros y la reducida 1 euro (censados en Cullera, jubilados y menores de 10 años).
Dentro se puede visitar el Museo Municipal de Historia y Arqueología y recorrer el recinto amurallado por varias de sus torres, entre ellas la Torre de la Reina Mora. Para quienes no quieran subir andando por el camino del Calvario, hay un ascensor panorámico (1 euro adultos, gratis para los niños acompañados) y un parking gratuito arriba.
En las noches de verano, además, el castillo suele acoger espectáculos familiares de teatro y música, aunque conviene consultar la programación de cada temporada.
El Castillo de la Atalaya de Villena, el broche final en familia

Cerramos la ruta ya en el interior de Alicante, en Villena, donde se levanta una de las fortalezas más importantes de toda la Comunitat Valenciana: el Castillo de la Atalaya.
De origen almohade, conserva una torre del homenaje de cuatro plantas que combina arquitectura árabe y cristiana, y desde la que se domina toda la llanura de Villena.
Según la web oficial de Turismo de Villena, el castillo puede visitarse de martes a domingo, en horario de mañana (10:00 a 14:00 h, con visitas guiadas a las 10:30, 11:30 y 12:30 h) y de tarde entre martes y sábado (16:00 a 18:00 h, con visita guiada a las 16:30 h), con una entrada general de 3 euros, reducida de 1,50 euros y gratuita para los menores de 7 años. Es una manera estupenda de poner el broche a la ruta con una lección de historia en familia antes de volver a casa.
Consejos para visitar castillos con niños
Antes de poneros en marcha, unos últimos consejos para que la ruta salga redonda. La mayoría de estos castillos se encuentran en lo alto de una colina o un peñón, así que un calzado cómodo (nada de sandalias de playa) marca la diferencia, sobre todo con niños pequeños que querrán explorar cada rincón.
Llevar agua y algo de merienda es buena idea, ya que no todos los castillos tienen bar o tienda dentro del recinto, especialmente los de acceso libre como Xivert o Buñol. Y si vais a coincidir con una visita guiada, conviene confirmar el horario por teléfono o en la web del ayuntamiento el mismo día, porque estas actividades dependen a menudo de la oficina de turismo local y pueden sufrir cambios de última hora.
Estos son solo siete de los muchos castillos con niños que se pueden visitar en la Comunitat Valenciana, una comunidad donde árabes, templarios y reyes dejaron su huella en lo alto de montañas y acantilados. Así que ya sabéis: preparad la merienda, calzado cómodo para subir cuestas y dejad que los peques se conviertan por un día en los protagonistas de su propia historia medieval.
Y si buscáis más ideas para vuestra próxima escapada, no dejéis de consultar nuestra agenda de planes en familia, donde recopilamos cada semana los mejores planes para hacer con niños en la Comunitat Valenciana.
